Vive en tu barra de menús y transcribe tus llamadas: arranca sola cuando empieza una y para cuando termina. Lo único que te toca a ti es avisar a los demás de que Sona está apuntando.
La voz pasa a texto en tu propio Mac, el audio se borra en el acto y, al terminar, Sona escribe un resumen. Sin cuenta, sin claves de ningún proveedor y sin que nada salga de tu ordenador.
Cada reunión acaba en un fichero Markdown, con su resumen y su transcripción, en la carpeta que tú elijas. Y si luego quieres preguntarle algo a una reunión, un botón la copia y te abre Claude o ChatGPT: pegas y preguntas.